jueves 17 de diciembre de 2009

CURIOSIDADES DE CHILE - I -

PEÑABLANCA Y LA VIRGEN

Con referencias a las apariciones de Peñablanca, hechos marianos ocurridos en el año 1983 en Chile, con grandes repercusiones posteriores, podemos decir:

El protagonista principal llamado Miguel Ángel Poblete, en aquellos años era un adolescente, luego se transformó en Karola Romanoff. Su cambio de sexo es lo que menos importa en estos momentos, sino que su estado de salud era bastante delicado, debido a ingerir bebidas alcohólicas más de la cuenta en los últimos años de su vida. Actos reconocidos por él o ella misma, el mes de Junio de 2004 en un programa de televisión, donde contó su vida posterior a los acontecimientos marianos y una serie de detalles de su vida actual. Generalmente en los últimos años se le veía bastante bebido en Maipú localidad que frecuenta.

Precisamente, estos hechos ocurridos en Peñablanca en 1983, significaron la aparición de sectas de fanáticos, que aún perduran, tanto de católicos dogmáticos como de asociaciones paralelas. La Iglesia Católica se desmarcó de a poco a la estrafalaria situación que se daba cada día en aquella época y no presto apoyo mayor, salvo algunas excepciones de sacerdotes en forma individual. Incluso hasta en los últimos años, él o la protagonista, era rodeada de una serie de personas que lo consideran un ser “especial”, pues Karola continuaba viendo y conversando con la Virgen (según ella)

Como siempre en estos asuntos seudo-espirituales, donde es arrastrado el pueblo creyente que se entrega sin poner condiciones a esperanzas de una buena vida en el futuro, el asunto económico es primordial y existen asociaciones religiosas y civiles que nacieron y aún mantienen un hermetismo total en cuanto a los dineros adquiridos de las ofrendas de los creyentes incondicionales. He aquí uno de los puntos primordiales de los desacuerdos en este tipo de experiencias “espirituales” y su continuidad a lo largo del tiempo transcurrido.

Una cosa estamos convencidos. La Virgen María de venir a esta tierra hoy en día, no seleccionaría Peñablanca, pues la manipulación que existió en su nombre en aquel lugar fue escandalosa, sobre todo para la gente humilde y sus consecuencias aún hoy en día, más de alguna persona las sufre.

Las investigaciones indican actos provenientes de las autoridades que dominaban nuestro sufrido Chile en aquellos duros años, lo cual fue confirmado también en parte por Karola, cuando mencionó haber sido interrogado por la funesta DINA de Pinochet…

Una vida controvertida la de Miguel Ángel o Karola Romanoff quien murió el 27 de septiembre de 2008, a los 42 años, ... siendo líder de líder de la secta "Los Apóstoles de Dios", agrupación de sus seguidores, la mayor parte personas de tercera edad que aún lo defiende incondicionalmente.

Ver Video complementario a continuación


http://www.youtube.com/watch?v=aOrjFuIShXU



martes 15 de diciembre de 2009

ESTOY MAS PERDIDO QUE EL TENIENTE BELLO

Popular dicho chileno crea mitos

Más de una vez, hemos dicho en nuestros trabajos que Chile es un país fantástico, mágico y con un aura de trascendencia a temas místicos muy acusada. Esta vez nos vamos a referir a la frase dicha por muchos chilenos “Estoy más perdido que el teniente Bello” frase casi histórica, pues nadie se escapa a su influencia en sus comentarios cotidianos.

Detrás del teniente Bello, esta el nombre de Alejandro Bello Silva, quien era un postulante al titulo de aviador militar en un lejano año 1914. En nuestro país se le considera el segundo mártir de la aviación militar, pues desapareció sin dejar rastro al atardecer del 9 de marzo de 1914, cuando hacia la ruta de Culitrín a Lo Espejo, junto a dos colegas más.

En aquellos años existía un clima prebélico en el mundo, que luego se consumaría en Sarajevo. Chile, país siempre resguardando su retaguardia, o sea el paso entre el océano Atlántico y el Pacifico pensaba prepararse para cualquier eventualidad militar, pese a lo lejos que estábamos del conflicto madre.

La reciente creada escuela de Aviación, comandada por el Capitán Ávalos, había recibido una pequeña partida de aviones Bieriot. Máquinas que eran muy pequeñas de 50 HP de limitada velocidad, y autonomía de vuelo. En estas frágiles pero prácticas máquinas, eran instruidos los aspirantes a aviadores militares en aquellos años.

La mañana del 9 de Marzo de 1914, tres oficiales de dicho plantel aeronáutico, los tenientes Bello, Ponce y Torres (otras fuentes agregan a un sargento de apellido Menadier) despegaron de Lo Espejo a una ruta que comprendería el Aeródromo Culitrín, hasta el Aeródromo de Cartagena. Debido al mal tiempo y la poca visibilidad existente, además de algunos desperfectos técnicos en las máquinas, tuvieron que aterrizar y cambiar los aviones.

Al teniente Bello le correspondió un avión “Sánchez Besa” y que los cronistas de la época destacan su nombre “Manuel Rodríguez” y el número 13 que tenía como registro. Volaron una vez el tiempo lo permitió, y Bello llegó a Culitrín y almorzó con sus colegas en dicha localidad.

A las cinco de la tarde reiniciaron su ruta inicial. Remontaron, según antecedentes de la época, pequeñas formaciones de nubes y de vientos turbulentos. Una vez que se aproximaban a Santiago, los pilotos Bello y Ponce perdieron contacto ante la presencia de una fuerte nubada que se desplazaba hacia la costa. Desde aquel momento, el teniente Ponce dice que cada uno trato de salvar el escollo como pudo, según los cánones de aviación vigente, y se apartaron de la ruta complicada.
Ponce, aterrizó en Buín angustiado por un presentimiento de la suerte corrida por su amigo, y pregunto por él. La respuesta fue que había aterrizado en la localidad de Llo-Lleo, sin novedad e ileso. Hecho que a la mañana siguiente se comprobó que era inexacto, y desde ese momento se comienza hablar de la desaparición de Bello la cual esta confirmada.

Desde aquel mismo día, comenzaron los rumores a correr. Algunos testimonios decían de un avión que había caído en el mar, otros eran provenientes de pescadores que expresaban, que cerca de “la hora de la oración” (textual) se había precipitado al mar un avión, antes que ellos legaran a socorrerlo. También existió un rumor que había caído en una hacienda de nombre La Boca, distante a cuatro kilómetros aproximados de San Antonio., etc. Mientras tanto, efectivos militares, tantos terrestres como aéreos, trataban de localizar el pequeño avión en diferentes lugares donde decía que habían visto caer “algo”, o simplemente tratando de seguir unas pautas de comportamientos lógicas de la ruta inicial del vuelo.

Al cabo de diez años posteriores a la tragedia descrita, o sea en el año 1924, un chico pastor que cuidaba su rebaño de ovejas cerca de la laguna de Aculeo, expresó que en su juventud mientras cuidaba el rebaño había visto caer un avión en una quebrada, cerca de la mencionada laguna, y que el aeronave se había incendiado luego de chocar contra los árboles, pero que cuando relató este hecho a sus padres, estos le dijeron enfáticamente que “No te metas con la Justicia y quédate callado con lo que has visto”

Este testimonio contado a diez años de la tragedia, quizás sea el más verosímil, dentro de la gran cantidad de rumores que se recogieron e investigaron. Incluso, cuando llegó este relato del chico pastor a las autoridades, estas acudieron al lugar descrito, y se encontraron con un paraje de muy difícil acceso, de espesa vegetación, y se pudo apreciar la muestra de árboles quemados tiempo atrás.

Los comentarios respecto de esta pérdida llevaron a todo tipo de anécdotas. Es así como, se comentó que Dagoberto Godoy, célebre piloto chileno que cruzó la cordillera de Los Andes (toda una hazaña en aquellos años) tomando en cuenta las precarias condiciones en que se realizaban los vuelos, dijo que había visto al teniente Bello viajando en un tren. En Febrero de 1921 un grupo de arrieros informó haber encontrado restos de un pequeño avión en el Cajón de Maipo. Siguiendo esta ruta de los rumores de la época, también se comentó que el avión y los restos de Bello se encontraban en una quebrada del cerro La Rinconada, lugar cercano a San Vicente de Tagua Tagua, incluso la desaparición llevó al cronista Francisco Moaut, a consultar a una mentalista, quien le expresó que el teniente Bello se había estrellado en unos acantilados y luego junto con su avión había caído al mar.

Pasaron los días, meses y años y esta tragedia nunca fue explicada satisfactoriamente. No existió respuesta oficial, a la pérdida de este teniente pionero de nuestra aviación militar.

Han pasado más de 90 años de esta tragedia, y el pueblo chileno sigue usando esta famosa frase, muchas veces expresada en forma casi inconciente. El pasó del tiempo ha borrado ese sentido burlesco que aludía al despiste o ser distraído en exceso, cuando se vociferaba contra alguna persona concreta. El modismo hoy en día es un cliché, totalmente incorporado a la idiosincrasia de los chilenos en general.

La imaginación y la fantasía del pueblo agregaron el resto, incluso hace un tiempo atrás en más de algún congreso ufológico se han atrevido a mencionar una “supuesta abducción” del teniente Bello, lo que demuestra - independiente del tono jocoso que se le ha dado a este comentario - que los mitos en Chile siguen vivos y se le agregan nuevos matices, pese al paso de los años.

En Brasil

La Revista Piaui de Brasil, en el mes de Junio de 2007 bajo la pluma de Graca Ramos, publicó un trabajo sobre este tema, la desaparición de uno de los pioneros de la aviación chilena, mencionando que en los año 80 en una reunión de ufólogos chilenos se había filtrado el comentario de una “posible abducción por extraterrestres” de este aviador.

El comentario original salió del estudioso chileno Carlos Muñoz, quien recogió unos apuntes en el Museo de Aeronáutica de Chile, donde se dice que una “señora vestida de negro” dio información a los policías de la época, y que cuando se trato de interrogarla esta persona nunca más fue encontrada. Algunas crónicas de la época también hablan de esta solitaria mujer que se aproximó a la policía… difieren las noticias sobre su vestimenta de color negro, aunque debemos imaginar que era totalmente normal vestir ese color en aquellos años en las mujeres mayores, quienes mantenían duelo por viudez por varios años.

Esta claro, que de este detalle salió el rumor de la abducción y una posible vinculación con la ufología de este accidente aéreo. El color negro se vinculo a terminos ufológicos por todos conocidos (Black Man …)

Hace un par de años atrás se realizó una expedición que contó con la participación de integrante de la Escuela de Ingenieros militares, funcionarios municipales, integrantes del club aéreo de San Antonio, integrantes del museo de San Antonio y algunos amigos cercanos. Ella se llevo a cabo los días 28, 29 y 30 de noviembre de 2007 en la localidad de Cuncumén, la arboleda. El objetivo de esta nueva expedición fue verificar los hallazgos del supuesto avión Sánchez Besa Nº13 encontrados en la década del 80. En la búsqueda se encontraron sólo dos trozos de fuselaje de un avión que podrían pertenecer al avión extraviado del Teniente Bello. (VER FOTO)

Según José Luis Brito, investigador y Director del Museo de Ciencias Naturales y Arqueología de San Antonio, que participo en la expedición declaro:

"En esa época una mujer dio el aviso al jefe de la estación de Llo-Lleo sobre la caída de un avión en el lugar. Estamos en averiguaciones sobre los apellidos de esta mujer, porque según relatan los lugareños, ella existió y fue quién vio caer en esos terrenos el avión del Teniente Bello".


Mario Rangel, importante investigador brasilero se encargó de aclarar este punto, una vez nos escribió y le confirmamos que esta afirmación era más bien una broma coloquial que un comentario serio, aunque todo hay que decirlo, la desaparición aún tiene sus ribetes de incógnitas, y nada se ha podido confirmar tajantemente.

El paso de los años ha sido inexorable en este asunto. La memoria del Teniente Bello sólo ha permanecido en el recuerdo popular y en el dicho tan empleado por los chilenos.


Recomendamos para mayor información leer:

• Historia Aeronáutica Civil (Autor: Enrique Flores)
• El Teniente Bello y Otras pérdidas (Autor: Francisco Mouat)

lunes 7 de diciembre de 2009

NEBULOSAS DE UN CHILE OBSCURO

LA MUERTE DE UN EX PRESIDENTE DE CHILE


lunes 23 de noviembre de 2009

SOBRE ESPIAS BANANEROS
















BOLIVIA SOBRE ESPIA PRO CHILENO VICTOR ARIZA.
EL QUE SE DEJA PESCAR ES EL QUE "PAGA EL PATO"

Fuente: www.peru.com





jueves 29 de octubre de 2009

ACCIDENTE DE AIR FRANCE ¿CUAL FUE LA CAUSA?

Más de 200 personas han desaparecido!
Este accidente es el más grave de los últimos
cinco años.

El pasado 1 de Junio el avión Airbus 330 de Air France que cubría la ruta Río de Janeiro y Paris, cayó al Océano Atlántico, llevaba 228 pasajeros y hasta el momento sólo se han encontrado algunos restos del avión flotando al noreste de Brasil pero ningún rastro de sobrevivientes.

Las labores de rescate están en marcha y algunos buques han sido avisados para llegar lo más rápido posible a fin de prestar apoyo en la tragedia.

Las primeras noticias de la tragedia informaban que la causa de accidente habría sido el impacto de un rayo, pero a medida que transcurren las investigaciones esta teoría se va poniendo en duda.

Expertos explican que por sí sólo un rayo no puede provocar un accidente de esta magnitud, los aviones están equipados para detectarlos a tiempo y para que una nave aérea pueda entrar en funcionamiento, se necesita aprobar los procesos establecidos bajo ciertos protocolos.

Podría un entorno tormentoso que salga de control ser una causa, pero aún así, el piloto de la nave tiene múltiples opciones para controlar la situación.

Existe la posibilidad que se trate de un fallo técnico o error humano, pero la verdadera causa, sólo puede ser conocida con exactitud si la caja negra del avión puede ser encontrada y en este caso se torna difícil porque puede estar al fondo del mar.

La ruta del Atlántico Sur, es de por sí un problema para la comunicación entre el piloto y controlador son escasas por la falta de cobertura, incluso se van realizando por espacios entre una hora u hora y media, en este lapso de incomunicación pudo suceder la tragedia.

Esta situación trágica nos hace reflexionar sobre la necesidad de construir las cajas negras con algún dispositivo que les permita salir a flote en tragedias como esta, cuando pueden ir hasta el fondo del mar.

Mientras no se pueda hallar la caja negra, las causas del lamentable accidente solo queda en los supuestos, porque no se puede afirmar categóricamente que un rayo hubiera sido la causa.

Fuente:
www.conspiraciones.es



domingo 11 de octubre de 2009

ARTURO PRAT Y SU HISTORIA OCULTA

La misión del héroe de Iquique fue investigar el poderío militar trasandino:
La desconocida faceta de Arturo Prat como espía en Argentina

Desembarcó como un civil. Nadie sospechó que era oficial de la Armada de Chile, ni menos que era agente secreto. Seis meses antes de morir en la Guerra del Pacífico, filtró los secretos argentinos para evitar una guerra en la Patagonia y propuso a La Moneda destituir a los cónsules en Montevideo y Buenos Aires. Un libro reciente profundiza en uno de los capítulos más desconocidos de la vida de Prat.


Cuando Arturo Prat Chacón llegó a Buenos Aires por primera vez, no lo hizo en calidad de marino. No llevaba el uniforme y nadie le rindió honores. El 28 de noviembre de 1878, quien al año siguiente se convertiría en "el héroe de Iquique" pisó suelo argentino con una sola misión: espiar los movimientos militares de Argentina.

Arturo Prat, perfectamente vestido de civil, era un agente secreto.

Veintiún días antes de su llegada a la capital argentina, el Presidente Aníbal Pinto, le había enviado un telegrama ordenándole trasladarse a la brevedad desde Valparaíso a Santiago. Así lo hizo. El gobernante lo recibió en La Moneda y Prat escuchó atentamente las instrucciones: recolectar la mayor cantidad de información sobre la marina y el ejército argentino, tal como el número de buques, tripulación y armamento militar y, al mismo tiempo, verificar si Argentina tenía propósitos hostiles hacia Chile debido a las tensiones bélicas entre ambos países por la posesión de la Patagonia.

Así, se inició uno de los pasajes más desconocidos de la vida de Prat, que ha sido documentado por historiadores como Gonzalo Vial. Los autores Piero Castagneto y Diego M. Lascano entregan detalles inéditos de este episodio en su libro "Prat: Agente Secreto en Buenos Aires", publicado en septiembre último. Los investigadores, uno chileno y el otro argentino, analizan a través de cartas y documentos de la época la vida de Prat como "espía".

Montevideo, centro de operaciones

Tacto. Criterio. Reserva. Ésas eran las tres cualidades que poseía Prat y que pesaron a la hora de asignarle la misión. Además, influyó el hecho de que el joven fuera el primer oficial naval en obtener el título de abogado. Es así como, ocultando su condición de marino, pero no su verdadero nombre, viaja en el vapor Valparaíso a Montevideo. La ciudad sería centro de operaciones para preparar sus arriesgadas incursiones a Buenos Aires.

El 18 de noviembre llegó a alojar al Hotel Oriental de Montevideo. Sin conocer a nadie, comenzó su tarea leyendo los periódicos locales (desconocidos en Chile) para fijar los primeros "puntos de referencia" y comenzar a construir una red de contactos. Una semana más tarde envió el primer informe a sus superiores en Santiago. Aunque aún no llegaba a Buenos Aires, ya tenía una visión del ambiente que se respiraba en la capital argentina: "En cuanto a la opinión dominante en el pueblo argentino (...) parece exacto que apoyan la guerra". Y agrega: "En la República Argentina nadie duda que ella vendrá como único medio, a falta de títulos, de enseñorearse de ese desierto llamado la Patagonia...".

En este mismo informe es drástico respecto de los representantes diplomáticos de Chile en la región. En su última reunión en La Moneda también le habían encargado espiarlos. Prat no tuvo dudas: propuso remover a José María Castellanos, cónsul en Montevideo, por ser de nacionalidad uruguaya con relaciones familiares en Argentina, y al cónsul en Buenos Aires Mariano Baudrix, por su avanzada edad y mal estado de salud.

La soledad del marino se interrumpió cuando conoce a sus primeros contactos en Montevideo, que más tarde lo ayudaron a obtener valiosa información. Las primeras relaciones las hizo gracias a un compañero de viaje, "el súbdito británico J. Hamilton", empleado de la casa comercial Weird, Scout & Cía. Más tarde, algunas de sus amistades fueron personalidades de importancia, como Federico Nin, jefe del Partido Blanco uruguayo, y el senador de la provincia de Buenos Aires, Gregorio Torres. También se hizo amigo de Francisco Javier Hurtado Barrios, ex empleado de la legación chilena en la capital argentina, quien fue su guía en los recorridos por la cuidad y su contacto con personajes influyentes de la política local.

Entrada en Buenos Aires

La noche del 28 de noviembre, Prat se embarcó rumbo a Buenos Aires para realizar observaciones más cercanas de la flota argentina. Una vez instalado en el Hotel de la Paz, decidió visitar el monitor Los Andes. El buque de guerra argentino estaba abierto a las visitas civiles, por lo que Prat, incluso, conversó con algunos de sus oficiales como si fuese turista. De su primera visita a Buenos Aires, Prat dio su testimonio en un informe enviado al contraalmirante Williams Rebolledo, en el que entregó información general sobre las naves argentinas.

En su segunda carta fue más preciso sobre el poderío naval argentino. Se la escribió al ministro de Relaciones Exteriores, Alejandro Fierro. Y entregó datos técnicos de las naves de guerra. Tras una larga descripción, concluye: "Estos datos, aunque deficientes, dejan ver que el poder marítimo de la República Argentina es notablemente inferior al de Chile", afirmaba Prat. Y añadía: "En cuanto a su ejército, que alcanza a 7 mil hombres de línea, se me asegura que adolece de grandes defectos en su organización".

El 6 de diciembre de 1878 se suscribió en Santiago el pacto Fierro-Sarratea -firmado por los ministros de Relaciones Exteriores de ambos países-, que acordó, entre otras cosas, el nombramiento de un tribunal mixto para resolver los límites pendientes. La difusión del pacto tardó en Chile y Prat se enteró estando en Montevideo. Le escribió una carta a su esposa Carmela Carvajal: "Ayer tarde circuló un boletín anunciando que la paz se había firmado (como si estuviéramos en guerra) y que la cuestión se había arreglado definitivamente, como si los Presidentes o ministros pudieran hacer algo definitivo prescindiendo del Congreso".

El encuentro casual de Prat y el Presidente argentino

Su segundo viaje a Buenos Aires lo realizó el 23 de diciembre junto al chileno Francisco Javier Hurtado Barrios. A esas alturas ya se movía con soltura en los salones de la élite bonaerense. Incluso ocurrió un episodio inesperado. Prat se encuentró con el Presidente argentino, Nicolás Avellaneda, luego de que un conocido de ambos, el senador Gregorio Torres, los presentó a la salida de la Casa Rosada. Avellaneda se comportó muy gentil con Prat.

De vuelta en Montevideo envió su último informe (el 18 de enero de 1879) al canciller Alejandro Fierro. A los ojos de Prat, un conflicto armado con Argentina era cuestión de tiempo. Pero su misión se ve bruscamente interrumpida: el 28 de enero, Prat recibió órdenes del gobierno chileno para volver al país. Cuando parecía que los conflictos con Argentina amainaban, Prat se llevó otra sorpresa. Al llegar a Lota, la primera parada de su barco, le informaron que Chile estaba en guerra contra Bolivia y Perú. Prontamente se le daría el mando de la cañonera Covadonga y de La Esmeralda. Hasta que llegó el 21 de mayo, y su nombre pasó a la historia.

Cuando el almirante peruano Miguel Grau hizo el gesto de devolver las pertenencias de Prat a su esposa, entre ellas apareció una vieja libreta que el marino llevaba en su último combate. En ella aún se conservaban anotaciones y claves de su misión como agente secreto.

De puño y letra de Arturo Prat

Alrededor de cinco informes envió Arturo Prat a sus superiores en Santiago dando cuenta de la situación en Argentina. En su primer informe escrito en noviembre de 1878 desde Montevideo, dice lo siguiente:

"En cuanto a los hijos de este país, que en general tienen pocas afecciones por los argentinos, serán extraviados en sus juicios por la prensa que, asalariada por éstos, se limita a transcribir cuanto puede desprestigiar a nuestro país y a nuestra causa, y siempre que tocan estos puntos lo hacen en un sentido desfavorable hacia Chile”.

De su primera visita a Buenos Aires, Prat da testimonio en una correspondencia al contraalmirante Williams Rebolledo:

"La semana pasada estuve en Buenos Aires y visité el Plata, que se encontraba en el puerto. Siendo conocidas de Ud. y de nuestros oficiales las condiciones de esas naves, sólo agregaré que son de doble hélice...". En el tercer informe al gobierno, Prat expresa su escepticismo respecto del Pacto Fierro-Sarratea: "Entre tanto, es un hecho que (...) las cosas permanecerán en statu quo hasta que se reúnan, creo que en mayo del año entrante, las cámaras argentinas, donde, sin ser pesimista, puede predecirse que serán rechazados los tratados". El 18 de enero de 1879 manda el último informe al canciller Alejandro Fierro: "Si en mayo el tratado fuera rechazado por el Congreso argentino, ya tendrían estudiada la pampa y un cuerpo de ejército al pie de los Andes, ya sea dispuesto a invadir o a rechazar una invasión."

María José Picon Meleda (El Mercurio)



lunes 5 de octubre de 2009

ARTURO PRAT ESPIA

El libro “PRAT AGENTE SECRETO EN BUENOS AIRES” (Editorial RIL) revela detalles totalmente desconocido para el grueso de los chilenos de su héroe principal Arturo Prat.

Sus autores Piero Castaganeto y Diego Lascano, en una investigación sobre las tensiones bélicas que existían en el año 1878 entre Chile y Argentina sobre la posesión de La Patagonia, cuando presidía la República de Chile Aníbal Pinto, descubren a un joven capitán de fragata quien realizaba labores de espionaje en Buenos Aires y Montevideo.

Prat, un intachable marino, destacado en la guerra contra España, abogado y con inclinaciones literarias, desarrollo estas actividades entre Montevideo y Buenos Aires, cruzando el río de La Plata varias veces. Al parecer tenía amplios poderes y estaba muy bien injerto entre las autoridades de la época, pues sus sugerencias hace que se sustituyan algunos cónsules de nuestro país que no contaban de la confianza de las autoridades chilenas, e incluso logró infiltrarse entre la oficialidad argentina sobre la cubierta del “Plata”, el principal monitor de los trasandinos.

Los autores del libro califican a Prat como una persona de pensamiento muy avanzado, liberal, y de inquietudes espirituales, además de progresista en su profesión. El libro incluye informes que el mismo Prat enviaba a sus superiores en relación del poderío militar trasandino.

Incluso la prensa argentina de aquellos años en algún momento comentó la labor del héroe nacional chileno, que realizó su labor de espía discretamente.

Fuente: El Mercurio de Valparaíso.